Como todo ser vivo los bonsais requieren de unos cuidados específicos que vendrán determinados por el tipo de árbol (existen miles de variedades) y el clima del que sea originario. A la hora de hacernos con un bonsai o de comenzar a cuidar uno que nos hayan regalado, lo primero que debemos hacer es informarnos sobre qué tipo de planta es y qué cuidados necesita (proviene de un clima frío, tropical, necesita mucha agua…).

Si nuestro bonsai pertenece a un clima tropical (Ficus, Carmona, Sageretia Serisa…) donde mejor se encuentra es en el interior de nuestra vivienda, ya que no está preparado para soportar el frío ni los cambios de clima. Eso sí, debemos vigilar que reciba la cantidad de luz necesaria para su crecimiento. El mejor emplazamiento es una ventana amplia con luz clara.
Este tipo de árboles gusta de zonas soleadas. Sin embargo, ciertas especies más sensibles (acer, fagus, malus…) cuando el verano es muy caluroso y el sol aprieta, necesitan de una de sombra resguardada del viento para que sus hojas no se vean perjudicadas.
Los bonsais al desarrollar su vida en un espacio muy reducido necesitan estar bien alimentados de abono ya que de lo contrario pueden llegar a agotar sus reservas de nutrientes. Lo mejor es abonarlos frecuentemente en pequeñas cantidades.

La temperatura es otra de las claves para alargar su vida. Si el árbol es de origen tropical necesita una temperatura mínima en invierno de entre 14 y 16 grados. Los de origen subtropical resisten temperaturas más frías (5/10 grados), pero en invierno es necesario protegerlos de las heladas, además cumplen un periodo de reposo invernal, para el que necesitan temperaturas de entre 0 y 5 grados (si la temperatura es más alta pueden llegar a florecer).

En cuanto a la cantidad de agua que necesitan: si el bonsai es de exterior regar como cualquier otra planta, mientras que si es de interior necesitan un grado de humedad cercano al 50% y no soportan las corrientes de aire. Lo aconsejable es regarlos cuando la superficie de la tierra esté seca y si es posible no hacerlo con agua que contenga cloro ya que lo más probable es que aparezcan manchitas en sus hojas. No abuséis del agua, pueden morir ahogados.
Para su limpieza, que no riego, es conveniente pulverizarlos, de esta forma podremos retirar el polvo y la suciedad de sus hojas sin problema.
Como veis los bonsais son árboles muy bonitos de ver pero delicados de cuidar, pensáoslo antes de adquirir uno.
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Por: J
Etiquetas: abono, bonsai, clima, cuidados bonsai, luz, riego, temperatura
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