Si has decidido pintar la casa o alguna de sus habitaciones, lo primero que puedes plantearte es el uso que va a tener la estancia y la persona que pasa más horas en ella y según sea, podrás elegir colores más infantiles, más divertidos, fuertes o sobrios, las paredes admiten que las puedas aplicar un montón de ideas, que meditadas con algo de tiempo y técnica, te pueden quedar bastante profesionales.

Si ya has elegido el material que vas a utilizar, ya sea pintura al agua o plástica, cenefas regulares y con motivos modulares o papel pintado e incluso estucados, frente a que los acabados sean correctos y adecuados lo que más se va a valorar a primer golpe de vista, va a ser el color que hayas seleccionado para acompañar a los materiales y mobiliario de la estancia.
Algunas sugerencias que quizá te puedan ayudar:
- En un dormitorio infantil: Podemos utilizar colores suaves y claros, pasteles como los rosas, beiges y melocotón, también azules claros, tanto en liso como estucados si queremos darle un acabado más homogeneo o rústico. Las cenefas decorativas e incluso zócalos pintados o entelados dan al ambiente más alegría y color.
- En un dormitorio de adultos: Colores blancos, grises medios, beiges, marrones grisáceos, al gusto con la decoración que se vaya a emplear.
- En una sala de cine o de un gran televisor: El negro o gris marengo, para que cuando apaguemos la luz, las imagenes de la pantalla no incidan en la pared dando reflejos.
- En una cocina: Rojos, naranjas y blancos. Los colores rojo y naranja abren el apetito y producen actividad, es por ello que los restaurantes Vips van decorados en rojo. El naranja también es recomendable ponerlo en una habitación infantil, para que induzca al juego.
- En un recibidor: Colores claros que den amplitud y luz, para que la sensación visual sea de un espacio mayor.
- En un salón: Colores elegantes y según sea la decoración, el espacio y el número de ventanas que tenga. Los grises azulados, los azules ultramar y los granates son colores que con el tiempo no cansan tanto a la vista como un rojo, son unos tonos elegantes que si no se sobrecarga toda la superficie de las paredes, puede quedar muy apropiado.
Psicológicamente, cada color estimula unos sentidos u otros y es apto para ejercer un tipo de actividades u otro, sabiendo elegir, habremos dado en el clavo.
Por: Lomar
Etiquetas: color, cómo, elegir, habitaciones, paredes
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