El calor aprieta y buscamos una forma de refrescarnos, para los afortunados que dispongan de un jardín o un pequeño patio, la adquisición de una piscina desmontable puede ser una buena solución para darse un bañito y soportar mejor el calor.

Este tipo de piscinas son más económicas, prácticas y rápidas de instalar que las de obra. Además, su mantenimiento es muy sencillo y una vez desmontadas puedes volver a disponer del espacio que ocupaban para lo que quieras.
En el mercado hay varios tipos de piscinas desmontables y seguro que uno de ellos se adapta a tu espacio y presupuesto. Demos un repaso a los distintos tipos empezando por las más económicas:

- La hinchable es la más económica y sencilla de instalar. Su tamaño y volumen es reducido, y están pensadas para los más pequeños.
- La piscina autoportante es también hinchable, pero algo más resistente por contar con una estructura de PVC que le ofrece un cierto grado de rigidez. Tienen una corona hinchable y basta con extenderlas bien sobre el suelo y llenarlas de agua, la presión del líquido elemento hará subir las paredes. También son muy económicas: una de tres metros de diámetro cuesta alrededor de 60 euros, son muy sencillas de montar y desmontar, cuentan con depuradora, funda protectora y si compras unas pastillas de cloro tienes el agua limpia por más tiempo.
- Las tubulares son de mayor tamaño, destacan por su ligereza y su facilidad para ser desmontadas y guardadas. Este tipo de piscinas están compuestas por lona de PVC de una pieza flexible y reforzada, que recubre toda la estructura y la protege del agua.
- Las piscinas elevadas. Estas cuentan con una serie de paneles rígidos y en su estructura además de PVC encontramos acero. Hay gran cantidad de tamaños y formas, pudiéndose colocar directamente sobre el suelo o semienterradas.
- Las de madera son las más elegantes pero las más caras, además requieren de un mantenimiento mayor.

Las claves para instalarlas y disfrutar de ellas durante más tiempo son:
- A la hora de montarlas asegurarnos de que el suelo sea resistente, esté limpio (piedras, cristales…) y sobre todo esté nivelado.
- Asegurarse de que cerca de la piscina hay un enchufe para que pueda trabajar la depuradora.
- Si es posible colocarla cerca de un desagüe para facilitar las tareas de vaciado o para evitar inundaciones en caso de rotura.
- En el caso de las que precisen montaje, el fabricante recomienda comprobar de forma periódica el buen estado de las piezas y su perfecto ensamblaje.
- Para disfrutar de un agua limpia más tiempo puedes utilizar pastillas de cloro las cuales se introducen en una especie de boya de plástico que flota o cualquier otro producto químico recomendado. Si su tamaño no es muy grande cúbrela con la lona cuando no la uses.
Una vez des por concluida la temporada de baños, desmonta con cuidado la piscina, limpia y deja secar todos sus componentes. Guárdala en un sitio seco.
Si tu piscina es de madera o de paneles rígidos y por su tamaño no la puedes desmontar, echa un producto químico específico para el agua y cúbrela con su lona.
Imágenes con licencia CC tomadas de Flickr
Por: J
Etiquetas: piscina, piscina autoportante, piscina de madera, piscina elevada, piscina hinchable, piscina tubular, piscinas desmontables
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