Las malas hierbas crecen sin control donde menos te lo esperas y pueden ser realmente perjudiciales para el resto de tus cultivos. Además de romper la estética de nuestro jardín, quitar el alimento y el agua a nuestras plantas, también pueden convertirse en el caldo de cultivo perfecto para plagas y enfermedades.

Existen dos tipos distintos de malas hierbas, las anuales y las perennes:
- Las primeras se reproducen rápidamente y en mucha cantidad, pueden tener varios ciclos en una misma temporada gracias a su elevada producción de semillas y su rápido crecimiento. La mejor época del año para deshacerse de ellas es el invierno. Arráncalos y si no puedes quemarlos lo mejor es enterrarlos en el fondo de una zanja.
- Las malas hierbas perennes aguantan todo el año, les da igual el frío que el calor, sus largas raíces les permiten alimentarse en cualquier época, llueva o no. Para acabar con ellas lo mejor es cavar y arrancar todo el conjunto de raíces, luego quémalas.
Al extraer las malas hierbas de la tierra debemos tener cuidado de no esparcir sus semillas, para ello lo mejor es hacerlo con una azada en un día de calor. Las altas temperaturas ayudarán a que las hierbas se marchiten antes.
Otro sistema que ayuda a que no se creen las malas hierbas es el acolchado. Este puede estar compuesto por mulching (acolchado orgánico) o por polietileno negro, ambos crean una barrera que impide el crecimiento de este tipo de hierbas, además ayudan a calentar el suelo y conservan la humedad. Si utilizas el polietileno no olvides fijar bien los bordes al suelo para evitar que este se levante por el efecto del viento.
Si ninguna de estas soluciones te convence o no te funcionan, solo te queda recurrir a los productos químicos. Recuerda que estos pueden resultar peligrosos si tienes un perro, un gato o hay niños pequeños que puedan jugar en el jardín. Antes de utilizarlos infórmate de que tipo de suelo tienes y cuáles son las hierbas que quieres eliminar.
Si la crisis te ha alcanzado de lleno puedes eliminarlas con lejía. Primero riega la zona que quieres limpiar para hacerla más permeable, al día siguiente, la vuelves a regar con una mezcla de agua y lejía a partes iguales. Una vez secas, pasa el rastrillo y recógelas.
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Por: J
Etiquetas: acolchado, jardín, malas hierbas, productos químicos
Categorías: Jardinería

