Cómo hacer tus propias cortinas

Las cortinas son esos textiles que aunque no pensemos en ellos como algo imprescindible, en realidad,  son muy necesarios para conseguir una buena decoración de nuestro hogar.

Y no sólo eso, también son los responsables de que no pasen los rayos del sol cuando queremos una iluminación tenue en la estancia o un poco de intimidad. Además de esto, también aislan del frío exterior en invierno.

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Por todo estos motivos, te vamos a proponer que confecciones unas cortinas tú mismo, para que las hagas a tu gusto y únicas. Para empezar, deberás medir el ancho del hueco de la ventana, añadiendo a la medida unos 15 centímetros más a cada lado. Ésta deberá ser la misma medida del riel en el que vamos a colgar la cortina.

Por otra parte, el riel deberás colocarlo unos 15 cm del hueco. Por tanto, tienes que medir la altura desde la barra hasta 15 cm de la ventana. De esta forma, obtendrás la segunda medida necesaria para confeccionar las cortinas. Éste será el largo de la cortina. Al largo, le deberás sumar unos 35 cm más, puesto que, 15 serán para confeccionar la parte superior y 20 para el dobladillo de abajo.

Una vez que tengas las medidas correspondientes al largo y al ancho, deberás elegir la tela que más te guste dependiendo de la estancia en la que las quieras colocar. A continuación, deberás ir haciendo el fruncido de la tela para conseguir el efecto tableado de ésta, más o menos marcado. Una vez tengas realizados los agujeros de la parte superior de la cortina y colocados los aros correspondientes en cada uno, sólo te queda ir introduciéndolos en cada ariete para colgarla.

¿Hasta el suelo?


Por último, asegúrate de que la cortina, si la has realizado hasta el suelo, no arrastra o queda demasiado caída. Si así fuera, tan sólo tendrás que realizar un pequeño corte y coser de nuevo el dobladillo inferior. Te aconsejamos que te atrevas con las cortinas de la cocina o el dormitorio primero (si son cortas) y, cuando obtengas más soltura, realices las del salón, por ejemplo. Seguro que el resultado hace que merezca la pena el esfuerzo y tiempo empleado.

Fuente de la imagen: Meis Beeder

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