Cómo decorar una terraza: muebles, sombra y trucos (también si es pequeña)

Por admin4 min de lectura
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Cómo decorar una terraza: muebles, sombra y trucos (también si es pequeña)

La terraza es la habitación de más que casi nadie aprovecha: acaba llena de trastos, la escoba y un tendedero. Y basta con cuatro decisiones —dónde sentarte, cómo dar sombra, qué pones en el suelo y cómo la iluminas— para convertirla en el rincón favorito de la casa medio año. Da igual que tengas una terraza grande o un balcón de metro y medio: las ideas son las mismas, cambia la escala.

Terraza decorada con zona de estar

Empieza por la zona de estar

Lo primero es decidir dónde te vas a sentar, y eso depende del espacio:

  • Terraza amplia: un sofá o unos sillones alrededor de una mesa baja crean una zona de estar cómoda; si además comes fuera, reserva sitio para una mesa de comedor.
  • Terraza pequeña o balcón: tira de muebles que hagan doble función: un banco con almacenaje dentro, una mesa abatible anclada a la pared o a la barandilla, y taburetes plegables que guardas cuando no los usas. Un par de sillas y una mesita bistró bastan para el café de la mañana.

Elige mobiliario resistente al sol y a la lluvia y fácil de limpiar: resina, aluminio, fibra sintética o madera tratada (teca, acacia). Las cadenas de hogar y bricolaje tienen opciones de exterior muy asequibles.

Sombra y privacidad (el sol, el viento y las vistas)

Sin sombra, en verano no se puede estar. Según lo que necesites: una sombrilla es lo más rápido y móvil; una vela de sombra queda muy actual y cubre más; y un toldo o una pérgola son la solución fija si la usas a diario. Para el viento y para tapar las vistas de los vecinos, coloca celosías, cañizo o paneles de brezo en la barandilla, o mejor aún un jardín vertical, que corta el aire y decora a la vez.

El suelo lo cambia todo

Un suelo de obra frío se transforma con baldosas de madera o composite tipo clic (se colocan sin obra, encajando una con otra) o con césped artificial para un toque verde permanente. Y una alfombra de exterior es el truco más barato para «dibujar» la zona chill-out y que todo parezca más acogedor.

Plantas que aguantan la terraza

Las plantas son las que dan vida, pero en una terraza sufren sol y viento, así que elige duras: aromáticas (romero, lavanda), suculentas, gramíneas y arbustos como el jazmín para las zonas con enrejado. Combina alguna planta alta en el suelo con macetas más pequeñas agrupadas, y si te falta espacio, tira de macetas colgantes y jardineras en la barandilla. Tienes más ideas en plantas para la terraza.

Iluminación y textiles: el ambiente

Aquí está el toque que convierte la terraza en un sitio donde apetece quedarse por la noche. Lo que más ambiente da por menos dinero: unas guirnaldas de luz cálida cruzando el techo. Súmale farolillos y velas en la mesa, y para los textiles, cojines de exterior y una manta ligera para las noches frescas. Si quieres afinar, tienes cómo iluminar tu terraza con más detalle.

Usa siempre luz cálida en la terraza (nada de blanco frío tipo garaje) y, si puedes, con energía solar o pila: te ahorras tirar cables y puedes cambiar las guirnaldas de sitio cuando quieras.

Elige un estilo y sé coherente

Tres que funcionan casi siempre: minimalista (pocos muebles, líneas rectas, tonos neutros), chill-out o zen (puffs, mesas bajas, cojines y colores suaves para relajarte) y mediterráneo o rústico (madera, barro y plantas). Escoge uno y mantén la misma línea en muebles, textiles y macetas; la coherencia es lo que hace que una terraza sencilla parezca de revista.

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Preguntas frecuentes

Con muebles de doble función (banco con almacenaje, mesa abatible, taburetes plegables), colores claros, plantas en vertical y en la barandilla, y una alfombra de exterior para definir la zona. Menos es más.

Lo que más cambia por menos: una alfombra de exterior, guirnaldas de luz cálida, cojines nuevos y unas cuantas plantas. No hace falta cambiar los muebles para que parezca otra terraza.

Los de resina, aluminio, fibra sintética o madera tratada (teca, acacia). Evita el hierro sin tratar (se oxida) y las telas que no sean específicas de exterior.

Con celosías, cañizo o paneles de brezo en la barandilla, o con un jardín vertical, que corta el aire y decora. Para el sol, toldo, vela de sombra o pérgola.

Aromáticas como el romero o la lavanda, suculentas, gramíneas y trepadoras resistentes como el jazmín. Aguantan calor y viento mejor que las de interior.

Baldosas de madera o composite tipo clic, que encajan una con otra sobre el suelo existente, o césped artificial. Ambos se quitan sin dañar nada.

Una sombrilla si quieres algo móvil, una vela de sombra para un aire actual, y un toldo o una pérgola como solución fija si la usas a diario.

Luz cálida siempre: guirnaldas cruzando el techo, farolillos y velas en la mesa. Si es con energía solar o pila, te ahorras tirar cables.

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Equipo editorial de Cosas de Decoración.