Un espejo es, con diferencia, el objeto decorativo que más rinde por lo que cuesta: multiplica la luz, hace que una habitación pequeña parezca el doble y funciona como un cuadro cuando eliges un buen marco. El truco no es tener uno, sino colocarlo donde toca. Y si además quieres darle un aire antiguo y con encanto, se puede hacer en casa. Te contamos cómo sacarles partido y, al final, cómo envejecer uno tú mismo.

Dónde colocar un espejo (y dónde no)
Aquí está el 90 % del resultado. Las reglas que de verdad funcionan:
- Frente o perpendicular a una ventana: el espejo rebota la luz natural hacia dentro y la estancia gana claridad al instante. Es el mejor sitio en una habitación oscura.
- En recibidores y pasillos estrechos: uno grande en una pared larga «ensancha» el paso y evita esa sensación de túnel.
- En el salón, sobre el sofá o el aparador: viste la pared y da profundidad. Encima de una chimenea es un clásico que nunca falla.
- Cuidado con lo que refleja. Un espejo duplica lo que tiene enfrente: colócalo mirando a algo bonito (una planta, una ventana), nunca reflejando un rincón desordenado, el cubo de la basura o un montón de cables.
Para agrandar de verdad una habitación pequeña, coloca el espejo en la pared más larga y perpendicular a la entrada de luz: engaña al ojo con la profundidad y multiplica la claridad. Un truco de decorador que no cuesta nada.
Tipos de espejo para decorar
- De pie (apoyado): un espejo grande apoyado en la pared, sin colgar, es de lo más actual. Perfecto en dormitorios y vestidores, y muy fácil de mover.
- Redondo o tipo sol: suaviza los espacios con muchas líneas rectas y aporta un punto cálido. Ideal sobre una consola.
- Grande de pared: cuanto más grande, más luz y amplitud. Un único espejo XL rinde más que varios pequeños dispersos.
- Composición de varios: agrupar espejos pequeños de distintas formas crea una pared de galería con mucho carácter.
A qué altura colgar un espejo
La regla general: el centro del espejo a la altura de los ojos, en torno a 1,55-1,60 m del suelo. Si va sobre un mueble (una cómoda, un aparador), deja unos 20-30 cm de aire entre el mueble y el espejo para que «respiren» y no parezcan pegados. En el baño, céntralo sobre el lavabo.

Cómo envejecer un espejo paso a paso
Un espejo con el azogue picado aporta ese aire antiguo, de casa con historia, que tan bien queda en estilos vintage o rústicos. Se consigue atacando la capa plateada por detrás:
- Protégete y protege la zona. Trabaja al aire libre o bien ventilado, con guantes, gafas y ropa vieja: vas a usar productos corrosivos que salpican.
- Retira la pintura protectora trasera del espejo con un decapante para dejar a la vista la capa de plata.
- Aplica unas gotas de un ácido (agua fuerte muy diluida, quitaesmalte con acetona o incluso vinagre fuerte para un efecto más suave) por la parte de atrás, en puntos sueltos.
- Deja que actúe unos minutos y da unos toques con un cepillo húmedo o un paño para arrastrar la plata suelta. Cuanto más insistas, más picado quedará.
- Aclara, seca y sella de nuevo la parte trasera con una capa de pintura para fijar el resultado. Al darle la vuelta, tendrás las manchas típicas de un espejo antiguo.
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Preguntas frecuentes
En la pared más larga y, a ser posible, frente o perpendicular a una ventana: rebota la luz natural y crea sensación de profundidad, que es lo que agranda visualmente.
Con el centro a la altura de los ojos, sobre 1,55-1,60 m del suelo. Si va encima de un mueble, deja 20-30 cm de aire entre ambos.
Atacando el azogue por detrás: se retira la pintura trasera, se aplican unas gotas de ácido (agua fuerte diluida, acetona o vinagre fuerte) en puntos sueltos, se deja actuar y se arrastra la plata suelta con un cepillo.
Sí, el vinagre fuerte da un efecto más suave y controlado que los ácidos agresivos. Tardará más y las manchas serán más sutiles, ideal si buscas poco picado.
Sí, es de los mejores sitios porque duplica la luz que entra. Solo asegúrate de que no refleje algo que no quieras ver por partida doble.
Uno grande de pared o apoyado en el suelo para ganar amplitud, o uno redondo o tipo sol si el salón tiene muchas líneas rectas y quieres suavizarlo.
Con limpiacristales y un paño de microfibra o papel, secando en círculos; o con agua templada y un chorrito de vinagre. Evita mojar el marco y los bordes.
Reflejando el desorden, el cubo de la basura o un montón de cables, y en la cocina cerca de los fuegos, donde la grasa lo ensucia constantemente.

