Papel pintado: tipos, cómo elegirlo, colocarlo y quitarlo

Por admin4 min de lectura
Actualizado el
Papel pintado: tipos, cómo elegirlo, colocarlo y quitarlo

El papel pintado es la forma más rápida de darle carácter a una pared: en una tarde pasas de un blanco soso a una habitación con personalidad, y sin el desastre de pintar. Pero elegir mal (o pelearse con la cola y el dibujo) es la manera más rápida de acabar odiándolo. Aquí tienes lo que necesitas para acertar: qué tipos hay y cuál te conviene, cómo colocarlo sin que se noten las juntas y cómo quitarlo el día que te canses.

Tipos de papel pintado (y cuál elegir)

  • Tejido no tejido (TNT): el más recomendable hoy. Se encola la pared en vez del papel, así que es mucho más fácil de colocar y de quitar (sale entero en seco). Si dudas, este.
  • Autoadhesivo (tipo vinilo): lleva el pegamento incorporado, solo retiras el dorso y pegas. Genial para un cabecero, un mueble o un piso de alquiler donde no puedes hacer estropicios. A cambio, suele durar y verse algo menos que el bueno de rollo.
  • Vinílico o lavable: resiste la humedad y se limpia con un paño. Es el que debes usar en cocina y baño o detrás del sofá si tienes niños.
  • Fotomural: una única imagen grande (un bosque, una ciudad, una textura) que cubre toda la pared. Ideal para crear una pared protagonista de golpe.
  • Tradicional (papel con cola): el clásico, más delicado de manejar porque se encola el papel y se moja. Suele ser más económico, pero pide más maña.

Cómo elegirlo según la estancia

Rara vez se empapela toda la habitación: queda mejor —y más barato— vestir una sola pared protagonista (el cabecero, la del sofá) y dejar el resto lisas. En el salón funcionan los estampados con algo de fuerza; en el dormitorio, tonos suaves y motivos que relajen. Para que una habitación pequeña parezca más grande, tira de rayas verticales (suben el techo), colores claros y dibujos pequeños. En zonas húmedas, siempre vinílico. Y cuidado con las paredes con gotelé: el papel se nota; sobre pared lisa queda infinitamente mejor.

Para calcular cuánto comprar, mide los metros cuadrados de pared y súmale un 10-15 % de más si el papel lleva dibujo que hay que casar: se desperdicia parte de cada rollo al hacer coincidir el motivo. Compra todos los rollos del mismo lote para que no bailen los colores.

Cómo colocar el papel pintado paso a paso

  1. Prepara la pared: límpiala, tapa agujeros y que quede lisa y seca. Traza una línea vertical con un nivel para colocar la primera tira bien recta (no te fíes de la esquina, casi nunca está a plomo).
  2. Encola: si es tejido no tejido, aplica la cola directamente a la pared; si es tradicional, al papel, y déjalo reposar unos minutos.
  3. Coloca la primera tira desde arriba, dejando un par de centímetros de sobrante por techo y rodapié, y alisa del centro hacia los lados con una espátula o un trapo para expulsar burbujas.
  4. Casa el dibujo en la siguiente tira antes de pegarla, uniendo las juntas a tope (sin solapar) para que no se vean.
  5. Recorta los sobrantes con una cúter afilado y una regla, y pasa un rodillo por las juntas. Limpia los restos de cola con una esponja húmeda antes de que sequen.

Cómo quitar el papel pintado

Depende del tipo. El tejido no tejido se despega casi entero tirando de una esquina, en seco. El resto: humedécelo bien con agua caliente (mejor con una vaporeta, que es lo que de verdad lo levanta) y ve retirándolo con una espátula (tienes el detalle en cómo quitar el papel pintado). Si está muy pegado, haz pequeñas rozaduras con un rodillo de púas para que el agua penetre. Al terminar, lava los restos de cola de la pared antes de volver a pintar o empapelar.

Artículos relacionados

Preguntas frecuentes

Con el de tejido no tejido, no: se encola la pared y se coloca fácil. Se complica cuando el papel lleva un dibujo grande que hay que casar entre tiras.

Prepara la pared lisa, traza una línea vertical de guía, encola (la pared si es tejido no tejido, el papel si es tradicional), coloca de arriba abajo alisando las burbujas, casa el dibujo a tope y recorta los sobrantes.

El tejido no tejido se despega en seco tirando de una esquina. El resto, humedeciéndolo con agua caliente o vaporeta y retirándolo con espátula; luego se lavan los restos de cola.

El vinílico o lavable, porque resiste la humedad y se limpia con un paño. Evita el papel normal en zonas de vapor o salpicaduras.

Es muy cómodo (pegamento incorporado) y perfecto para alquileres, muebles o un cabecero. A cambio, suele durar y verse algo menos que un buen papel de rollo.

Calcula los metros cuadrados de pared y añade un 10-15 % si el papel lleva dibujo que casar. Compra todos los rollos del mismo lote para que no varíe el color.

Sobre pintura lisa y en buen estado, sí. Sobre gotelé se marca el relieve, así que lo ideal es alisar antes la pared.

Ayuda: las rayas verticales dan sensación de altura, los colores claros y los dibujos pequeños amplían, y empapelar solo una pared crea profundidad sin agobiar.

Artículos relacionados

Escrito por
admin

Equipo editorial de Cosas de Decoración.